En 022 estudio desarrollamos el proyecto de diseño de cafetería en Valencia para L’ARBRE, un espacio híbrido donde arquitectura, gastronomía y cultura conviven dentro de una misma experiencia.
La intervención parte de una idea clara: construir un entorno contemporáneo capaz de integrar cafetería y librería mediante una atmósfera coherente, cálida y reconocible.
El proyecto busca generar un espacio donde permanencia, lectura y encuentro funcionen de forma natural, alejándose de una lectura convencional del espacio gastronómico.
L’ARBRE se plantea como un espacio cultural contemporáneo donde la experiencia del usuario trasciende el uso estrictamente comercial.
El proyecto entiende arquitectura y actividad como una unidad, construyendo una atmósfera capaz de favorecer tanto el encuentro social como los momentos de calma y permanencia.
La combinación entre cafetería y librería permite generar un espacio híbrido donde cultura, gastronomía y arquitectura se relacionan de forma natural.
El principal reto consistía en integrar distintos usos dentro de un mismo espacio sin perder claridad ni coherencia espacial.
Era necesario construir un entorno flexible y acogedor capaz de responder tanto a las dinámicas propias de una cafetería como a la experiencia más pausada vinculada a la lectura y la permanencia.
El proyecto debía equilibrar funcionalidad, atmósfera e identidad.
La propuesta se desarrolla mediante una organización clara y abierta del espacio, favoreciendo relaciones visuales continuas y recorridos fluidos.
La arquitectura se plantea desde una lógica sobria y contenida, donde el vacío, la proporción y la materialidad adquieren protagonismo frente a elementos decorativos superfluos.
La disposición del mobiliario y de las diferentes áreas permite generar ambientes diversos dentro de una lectura unitaria del conjunto.
La selección de materiales responde a la voluntad de construir una atmósfera cálida y contemporánea vinculada al carácter cultural del espacio.
Superficies naturales, texturas vistas y materiales honestos permiten reforzar la identidad del proyecto y aportar profundidad espacial.
La materialidad se utiliza como herramienta para generar confort, autenticidad y continuidad visual.
La iluminación desempeña un papel fundamental dentro del proyecto, ayudando a construir diferentes ambientes y reforzar la percepción del espacio.
La combinación de iluminación ambiental y luz puntual permite generar una atmósfera cálida y tranquila, adecuada tanto para la experiencia gastronómica como para la lectura y la permanencia.
El resultado es un espacio equilibrado donde arquitectura y atmósfera funcionan de forma integrada.
El proyecto transforma el local en una experiencia híbrida donde cafetería, librería y arquitectura se relacionan de manera natural.
La relación entre luz, materialidad y distribución permite construir un entorno flexible, acogedor y contemporáneo, pensado para favorecer el uso cotidiano y la permanencia.
En 022 estudio entendemos los espacios gastronómicos y culturales como una oportunidad para construir identidad a través de la arquitectura.
En este proyecto, el diseño no se limita a resolver cuestiones funcionales, sino que busca generar una experiencia coherente capaz de conectar espacio, actividad y usuario.
L’ARBRE se presenta como un espacio contemporáneo donde arquitectura, cultura y gastronomía conviven de forma natural.
Un proyecto que demuestra cómo la arquitectura interior puede construir atmósfera e identidad mediante herramientas espaciales precisas, materiales honestos y una lectura contemporánea del espacio híbrido.
En el exterior encontramos el patio, con conexión directa a una plaza pública. Se establece de esta forma un eje exterior-interior-patio-exterior que fomenta e invita al viandante a adentrarse en el proyecto.
El paso del tiempo y las huellas de éste se puede leer en los muros exteriores que encierran el patio. De la misma forma que se ha buscado respetar dichos elementos en el interior, en el exterior es posible observar el devenir de las construcciones y sus capas, singularizando todavía más el espacio.
La vegetación queda presente en todo el perímetro del patio y actuando como protagonista y dotando de nombre al proyecto, encontramos en el centro del área descubierta un limonero, pieza característica de las construcciones mediterráneas tradicionales.
Un cromatismo que representa la pretendida conexión con lo natural y una materialidad que evoca a lo tradicional y autóctono quedan reflejados en el proyecto de L’Arbre.